sobre la presentación del video Morir Nunca.


Sobre el ciclo Sobrenatural
Las premisas hablaban de la elaboración de un video bajo una visión escénica. El ciclo Sobrenatural se presenta así como herramienta para investigar el uso del video bajo una mirada diferente a la usual. La pantalla del video podía adquirir unas cualidades más cercanas a la idea de “lugar”, donde desarrollar una acción. Intentando respetar al máximo estas reglas, desde un principio hemos huido de la tentación de construir algo que necesitara una edición elaborada, en el intento de evitar obtener una video-creación como resultado. Así que nos hemos propuesto algo muy simple. Algo que con toda probabilidad podríamos proponer para una pieza representada en un sala; una acción donde lo que ocurre se capte en su totalidad. Una imagen estática y viva sobre la cual articular un discurso y un significado, nuestra propuesta de significado.
Pero ahora, al final de la jugada, ahora que faltan dos días para entregar el trabajo “finito”, nos hemos dado cuenta que la tarea planteada encierra un verdadero conflicto, que estamos lejos de resolver. De ahí con toda probabilidad el nombre de este ciclo: Sobrenatural. Una imagen grabada, por escénica que sea su propuesta (entendiendo el termino escénico como acción, más allá de una intención meramente formal), cuando es captada por una cámara, atrapada en una pantalla y expuesta ya sea en internet, o públicamente en un lugar físico, se convierte automáticamente en una creación visual recibida bajo está perspectiva. La imagen que se recibe en este medio, es inmóvil en el tiempo y en el espacio, se ha paralizado y sólo existe en el espacio-tiempo de las personas que la miran. La acción es amputada de su naturalidad, del movimiento que aparece por los imprevistos y en definitiva de su presente. El video acabado expone una imagen que está encerrada en sí misma de una forma autista; existe únicamente por sí sola y no hay posibilidad de dialogo. Ni siquiera sabe que existimos (tanto los que la ven como los mismos que la han ideado). Ver un video es una conversación unilateral. La acción propuesta se ha convertido en contemplación y estimulación, al igual que cualquier película, anuncio o video-clip; lo único que necesita una grabación es que le den al play.

Sobre el video Morir Nunca.
En cuanto a contenido del video, la idea primera se recoge en dos puntos.
El título: Morir Nunca. Es el nombre de un restaurante suizo que sólo abre en verano porqué durante el invierno la nieve cierra el acceso al pueblo. Pensamos que es excepcional que alguien le ponga este nombre a un sitio de paso para comer en un lugar tan inóspito (que encierra toda la perseverancia posible).
En segundo lugar el Via Crucis de toda la vida: una secuencia de imágenes que captan los momentos más significativos del trayecto de un hombre hacia su muerte. Lo que más nos llamó la atención fue la voluntad del Papa Juan Pablo II de cambiar los capítulos de esta historia milenaria para resaltar su final: la resurrección del hijo de Dios. Hasta entonces, aún sabiendo todos que Jesús resucita al tercer día, la última imagen que la vista captaba era la sepultura. A partir de 1991 en cambio, el último icono que nos ofrece el calvario es la resurrección, la superación de la muerte. A las puertas del siglo XXI la humanidad entera ha sabido también demostrar su inmortalidad.

En definitiva, este domingo 20 de marzo, se proyectan los videos del ciclo Sobrenatural en La Porta y queríamos aportar un poco de información sobre la propuesta. A parir de entonces el video estará colgado en el espacio virtual Sobrenatural





1 comentario:

Un@ cualquiera dijo...

"A las puertas del siglo XXI la humanidad entera ha sabido también demostrar su inmortalidad"

Un muy sabio comentario, pues el alma humana es y siempre será inmortal. Algo que no tiene nada que ver con vuestro anterior comentario del pasado post:

"Pero el mayor descubrimiento del ser humano en el siglo XX,
el descubrimiento que más ha limpiado las conciencias, aliviado pasados y futuros y calmado protagonismos, ha sido descubrir que la vida no tiene ningún sentido.
Y que la vida es que sí, o es que no.
Que no tiene razones.
Tienes todas las causas posibles, pero no tiene ninguna razón.
Y saber eso, en el fondo, alivia bastante."

Este comentario no me parece tan acertado, pues al mismo tiempo contradice al anterior.
La vida tiene una razón fundamental, y es algo tan simple como la sabiduría, el conocimiento, el conocer. La vida nos sirve para aprender, por ello escogemos el cuerpo, el sexo, la familia, los amigos, antes de venir a esta vida actual, para tener unas lecciones concretas que tal vez antes no hemos podido aprender bien, y necesitamos retomar.
La vida son muchas vidas, con un único propósito, aprender la lección. Y tan corta e imperceptible para nuestra alma es una insignificante vida, que se necesita más de una para realmente aprender algo que nos pueda permitir "inventarnos" nuestra vida para así olvidar los malos momentos y pasar a ser un ser de luz, siempre feliz, inmortal, y conociendo lo que es el amor incondicional: la verdadera y única lección de nuestra(s) vida(s).

Un saludo para P y T.